domingo, 8 de octubre de 2017

LA SEQUÍA OBLIGA A UN CAMBIO DE MODELO

Este otoño está camino de ser el más seco desde que se tienen registros. El pasado mes de septiembre ha sido el que menos precipitaciones se han registrado en este siglo XXI, ya que la precipitación media ha sido en España de 15 litros por metro cuadrado, lo que supone el 33% de la media de este mes. Los pantanos españoles están bajo mínimos: en la vertiente atlántica, los embalses están al 39,4% de su capacidad media, mientras que en la vertiente mediterránea, esa cifra desciende al 37,14%.
Pero esta cifra media esconde la situación crítica de la cuenca del Segura, cuyos pantanos están al 14%. La cuenca del Ebro, ese río al que los defensores de los trasvases acusan de “tirar el agua al mar”, está por debajo del 50% de su capacidad, y la del Tajo un poco por encima del 40%, por lo que las dos cuencas de las que los regantes de la Región de Murcia siempre han reclamado agua para seguir desarrollando los regadíos no están en condiciones de exportarla. En cuanto a las temperaturas, aunque la media en España ha sido la normal en esta época del año, con 20,6ºC, el mes de septiembre ha reflejado una desigual distribución de los valores, superándose los 38ºC en algunos puntos de Andalucía en algún momento.
“Obviar la gran voracidad que la agricultura tiene sobre los recursos hídricos es cerrar, una vez más, los ojos ante el modelo agrícola insostenible que se practica de forma mayoritaria en nuestra región”
La Región de Murcia tampoco ha sido ajena a la sequía y a los valores térmicos extremos para esta época del año. Así, la temperatura media en nuestra región durante el mes de septiembre ha sido de 22,5ºC, casi dos grados por encima del valor medio nacional, habiéndose superado los 38ºC en algún día puntual, mientras que la precipitación media en la Región fue de 5 litros/m2, lo que supone tan solo el 21% del valor normal.
Todos estos datos reflejan, por tanto, que estamos atravesando una sequía que ya se está convirtiendo en estructural, y en el que el cambio climático no es ajeno. La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (UNCCD) acaba de presentar en la ciudad china de Ordos el estudio Perspectiva Global de la Tierra. En él se pone de relieve que la escasez de agua está "muy extendida en regiones densamente pobladas tales como India, Asia, el oeste de los Estados Unidos y España”, incluyendo a nuestro país en las zonas con grave peligro de desertificación.
Ante esta perspectiva, el gobierno de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, a través de la consejera de Transparencia, Participación y Portavoz, Noelia Arroyo, acaba de advertir de la situación de sequía extrema por la que atravesamos. En su alocución, la consejera aconseja hacer un uso "eficiente y moderado" del agua en "cualquier práctica habitual en el día a día de cualquier ciudadano”, incluyendo actividades cotidianas como “lavar un coche, pegarnos una ducha o lavar un plato”. Mientras carga las tintas en el consumo doméstico, Arroyo exime de cualquier responsabilidad al sector agrícola, alabando su actitud, afirmando que "si hay algo que caracteriza a los agricultores, regantes y al sector relacionado con la agricultura en la Región es la modernización de sus regadíos, el buen uso del agua, la reutilización y lo concienciados que están siempre con el uso del agua”
La consejera Arroyo parece ignorar que el 80% del consumo de agua proviene del sector agrícola, y que sólo el 14% del consumo se realiza en el ámbito doméstico, siendo el 6% restante debido al sector de la industria. Echar sobre los hombros de los consumidores la responsabilidad en el ahorro del agua, obviando la gran voracidad que la agricultura tiene sobre los recursos hídricos es cerrar, una vez más, los ojos ante el modelo agrícola insostenible que se practica de forma mayoritaria en nuestra región, cuyo último exponente lo pudimos comprobar este verano en las ampliaciones de zonas roturadas, destinadas a transformar los secanos tradicionales en regadíos para la exportación.
Es urgente un cambio en el modelo de agricultura en nuestro país en general y en nuestra región en particular, adoptando criterios agroecológicos en los cultivos y no pensando solamente en los grandes beneficios procedentes de la exportación, procedimientos que afectan a la soberanía alimentaria de otros lugares y que contribuyen a la desaparición de las variedades tradicionales. Sólo así podremos adaptarnos a las condiciones cada vez más extremas a las que estamos llegando, con menores precipitaciones y mayores temperaturas, consecuencia directa del cambio climático.
Artículo aparecido hoy en La Crónica del Pajarito:

viernes, 29 de septiembre de 2017

ALEMANIA EN LA ENCRUCIJADA

Recién acabadas las elecciones legislativas en Alemania, toca revisar la situación de cara a la formación del nuevo gobierno. En el país teutón, el resultado de las legislativas está marcado por la bajada en votos de los dos principales partidos que se han repartido el poder desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, el conservador CDU/CSU de Merkel, que desciende en 8,5 puntos porcentuales, y el socialista SPD de Schulz, que lo hace en 5,2 puntos con respecto a las anteriores elecciones de 2013. ¿Y dónde han ido a parar esos votos? Pues básicamente a los liberales del FDP (Partido Democrático Libre), equivalente a Ciudadanos en España, que aumentan en 5,9 puntos y, lo más preocupante, al ultraderechista AfD (Alternativa para Alemania) que, por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial, entra en el Bundestag con el 12,6% de los votos. Los partidos más a la izquierda del panorama político, Die Linke (La izquierda) y Die Grünen (Los Verdes), prácticamente repiten los resultados de 2013, aunque con un ligerísimo incremento de votos y escaños, con el 9,2 % y el 8,9%, respectivamente.
“Hay serias dudas de partida sobre una hipotética coalición jamaicana por las posiciones antagónicas de conservadores, liberales y verdes en temas clave, sobre todo en materia energética y migratoria,”
Este puzzle electoral obliga a los partidos alemanes a iniciar arduas conversaciones para formar gobierno, al no haber obtenido ninguna formación la mayoría absoluta, como ya va siendo habitual en Europa. Son varias las posibilidades para ello, aunque los socialistas ya han anunciado su negativa a renovar la Grosse Koalition con los conservadores. La mayoría de los analistas coinciden en que sólo hay una salida para contrarrestar el avance de los ultranacionalistas del AfD, la unión entre el CDU/CSU, los liberales y Los Verdes, la llamada coalición “jamaicana”, en referencia a los colores corporativos de los tres partidos y los de la bandera de la isla caribeña (negro, amarillo y verde). Sin embargo, esta unión se enfrenta a serias dificultades de partida, sobre todo en materia energética y migratoria, por sus posiciones antagónicas en temas clave. Los Verdes y sus posibles socios de gobierno chocan en cuanto a la política energética. A pesar de haber anunciado el gobierno Merkel en 2014 su intención de elevar a más del doble el uso de energías renovables en el país para el 2025, y de abandonar paulatinamente la energía nuclear tras la catástrofe de Fukushima, el escándalo Dieselgate hizo que los aspectos ambientales estuvieran ausentes en la campaña electoral, y que, lejos de cumplir sus compromisos, el gobierno haya tomado la opción de no disminuir las actividades de sus centrales de carbón (medida que está apoyada por los liberales), alejándose del objetivo de disminuir las emisiones de CO2, en un país como Alemania que es la cuarta potencia mundial y el primer consumidor de energía de Europa.
En cuanto al aspecto migratorio y europeo, Los Verdes se enfrentan a la política que preconizan los liberales de facilitar que Grecia salga de la zona euro, de limitar la entrada a los inmigrantes y de rechazar una política común europea en materia fiscal. Además, en clave interna, Los Verdes alemanes y los liberales se diferencian en que éstos pretenden disminuir los impuestos y privatizar compañías como la gigante Deutsch Telekom, que tiene actualmente un 32% de participación estatal, adelgazando la presencia del Estado en un país que también está sufriendo en cierta manera la crisis, con un aumento de los trabajadores en riesgo de pobreza, del pluriempleo y de los llamados minijobs, trabajos mal pagados y que no cotizan a la seguridad social.
Los Verdes alemanes se encuentran en una posición delicada, debiendo negociar con sus posibles socios cuestiones que pueden ir en contra de sus propios principios, pero también deben contribuir a evitar la llegada al gobierno de la opción ultraderechista, o incluso la repetición de las elecciones. Alemania se encuentra en una encrucijada cuyo desenlace puede influir en el futuro de Europa. Estaremos pendientes.

Artículo publicado hoy en La Crónica del Pajarito:

http://lacronicadelpajarito.com/blog/federicogcharton/2017/09/alemania-encrucijada

sábado, 9 de septiembre de 2017

LA TORMENTA PERFECTA

En cuestión de unos pocos días, cuatro huracanes han devastado (o llevan camino de hacerlo) la costa este del Caribe, Méjico y EEUU: son el Harvey, el Irma, el José y el Katia, siguiendo el orden alfabético con el que se nombra a los huracanes. El huracán Irma está siendo el que está causando mayores destrozos en las islas caribeñas, por su intensidad, nivel 5 en la escala de Saffir-Simpson, el máximo, medido a partir de la velocidad del viento, en este caso por superar los 250 km/h. El huracán Irma, a la hora de escribir este artículo, ha causado ya 20 muertos, y aún no ha llegado a tocar tierra en las costas de Florida.
Aunque este tipo de fenómenos atmosféricos existe desde siempre, lo cierto es que se está verificando que la intensidad de los ciclones atlánticos es cada vez mayor, debido al aumento de la temperatura de agua, y que la latitud a la que se forman también es más elevada, desplazándose hacia el norte, a regiones menos habituadas y preparadas para soportar estas catástrofes. Los expertos coinciden en achacar a un fenómeno global estos dos hechos: el cambio climático. Aunque no originan los huracanes, el cambio climático “exacerba gravemente” su impacto. Así lo afirma la Organización Meteorológica Mundial (OMM), organismo dependiente de la ONU, en base a modelos matemáticos de predicción.
“Cuando el huracán Irma pase cerca de la mansión de Trump en Florida, las ráfagas quizá le recordarán que el cambio climático no es para tomárselo a broma”
La mayor temperatura y humedad del agua supone un mayor “combustible” para que los huracanes se desarrollen, aumentando su velocidad de giro y la cantidad de lluvia producida. Y lo que está claro es que la emisión de Gases de Efecto Invernadero (GEI), intensificada en las últimas décadas, ha hecho aumentar la temperatura de las aguas atlánticas, sobre todo en la zona norte y tropical de ese océano, debido principalmente a la aceleración del deshielo en la Antártida y la consecuente crecida del nivel del agua, alterando asimismo las corrientes en el océano profundo, según una investigación de la Universidad de Nueva York publicada en 2014 en la revista Nature.
Asimismo, en 2008 ya se demostró, a través de un informe de la Universidad Estatal de Florida, esta misma circunstancia, mediante análisis de los datos tomados por los satélites en los 25 años anteriores al estudio, que demuestran que hay una tendencia al alza en las velocidades de viento máximas en los ciclones más fuertes que se originan en los mares tropicales, donde la temperatura del agua del mar es más elevada. Ese mismo estudio viene a demostrar que, por cada grado Celsius de subida de temperatura del agua superficial del mar, aumenta la frecuencia de los huracanes en un 31%.
A pesar de todas estas evidencias, no parece que los principales responsables de las emisiones de GEI, empezando por la administración Trump, se den por aludidos. Tal vez a través de la economía cambien de opinión. Se calcula que las pérdidas económicas debidas al huracán Harvey en Texas y Louisiana superan los 100.000 millones de dólares, a los que habrá que sumar lo que costarán los destrozos materiales y humanos del Irma. Pero, como indicaba un periodista norteamericano, cuando el huracán Irma pase cerca de la mansión Mar-a-Lago de Trump en Florida, las ráfagas le recordarán que quizá el cambio climático no es para tomárselo a broma, y le hagan cambiar de opinión en cuanto al cumplimiento del Acuerdo de París, evitando así la subida de la temperatura media del planeta en 1,5ºC, considerada por muchos científicos como el punto de no retorno en cuanto al desarreglo climático, cuyo exponente más dramático es el paso de la tormenta perfecta, parafraseando el título de la famosa película de Wolfgang Petersen.
Artículo publicado hoy en La Crónica del Pajarito: